¡Buenas! Mi intención era escribir una entrada semanal, es más, hay una entrada en proceso de las clases de preparación al parto, en unos días estará lista.
Lucas está liado con la salida de sus primeros dientes y el tiempo escasea, pero me apetecía escribir sobre aspectos muy positivos que nos ha enseñado/ regalado mi enano en estos pocos meses…
Algunas cosas que nos han pasado en estos casi 8 meses...
- Adiós vergüenza en las situaciones sociales. En el supermercado, en la piscina, en el banco… da igual donde estés, tu hijo y sus necesidades son lo primero. Así podemos dar de mamar, cantar, bailar, escondernos o jugar al " willie wonka". Hasta nos la hemos jugado en el Primark conociendo sus antecedentes de echar a mamás lactantes.
- Podrás cantar mal, como es mi caso, no importa. .. la gente no te mira a ti, sino al bebé. Es lo bueno de haber pasado a un segundo plano, en todos los sentidos, nadie te escucha, miran la cara que pone tu lechón de felicidad cuando te escucha.
- Oler a bebé. Me percaté a raíz del comentario de mi amiga Merche, muchas veces vamos corriendo y se nos pasan los detalles pequeños. Es cierto, después de portear al enano, tu ropa huele a él. También las sábanas de la cama. Es indescriptible acercarte al enano mientras duerme y aspirar su fragancia (parezco el psicópata de " el perfume" xo nada más lejos de la realidad, seguro que quien ha tenido un bebé cerca comprende esa sensación). Es cierto, hasta la caca que hace te huele bien, y la discriminas a metros de distancia…
- Por muy gris que amanezca, veas las (malas)noticias, te digan algo que te siente mal…da igual, él siempre te hará sonreír y olvidarte de las penas e inconvenientes. Es un amor incondicional, y él te buscará, te provocará, te pondrá en una tesitura en que sonríes o sonríes, no hay otra opción.
- Sentir que eres importante cuando te ve, sonríe, patalea y aletea. Es cierto, tu bebé ya te reconoce y nada más verte, cambia la expresión facial, sonríe y te echa los bazos (yo no me veo la cara de boba al verle cuando llego de trabajar, pero no me resisto a decirle alguna tontá a modo de saludo).
- Hablar con el bebé de tus reflexiones vitales y sentir que alguien te escucha. En mi caso, le hablo mucho cuando vamos en el coche, comento con él las noticias, el tráfico, el loco que nos adelanta, el tiempo o lo que ha hecho el Atleti el fin de semana.
- Portearle mientras le acaricias los pinrreles. En verano descalzo, ahora con sus calcetines… Portear es un placer que te permite el contacto directo y continuo con él…beneficioso para ambos, sin duda.
- Bailar, desde los payasos de la tele o el oso traposo, pasando por un pasodoble (sí, esto le encanta) hasta lo que ponen en Rock FM “El pirata y su banda”. Una cosa está clara, este compañero de baile no te pisa.
- Empapar el baño enseñándole a chapotear, no importa lo que se moje, ya se fregará, el momento de disfrute es total y no se va a romper por una nimiedad…( aclaro: siempre con seguridad, claro).
- Bañarte con él. Lucas cuando nació el momento baño no era precisamente relajante, lloraba y lloraba. Una mamá en clase de preparación al parto comentó que a su peque le pasaba lo mismo y haciendo caso de su consejo, las primeras semanas nos bañábamos juntos, piel con piel…poco a poco se fue habituando al agua, ahora se baña con papá y disfrutan mucho de su momento “chapoteo”.
- Si no lo conocías, o te costaba, ahora no lo hará. Compartirás: tu colchón, tu postre, tu agua, a tu pareja…No te costará en absoluto.
- Apreciar lo que crece cuando alguna prenda le queda raquítica. A nosotros nos pasó con una sudadera de "Cars" roja que a mí me encantaba, por tanto, llevaba a menudo.
- Exprimir los minutos del día, minimizar las pérdidas de tiempo. Antes podía echar horas en Facebook, leyendo o viendo la televisión. Ahora ves Facebook por el móvil, lees cuando duerme( habitualmente libros relacionados con la crianza) y la televisión la ponemos en momentos puntuales.
- Observar como mejora su coordinación, te parecerá increíble que se gire, se mantenga sentado o te acaricie la cara (esto último es lo más).
- Conocer el mejor sonido del mundo....sus carcajadas. Imagino que el momento en que diga “mamá”, “papá”, será la pera…pero aún no ha llegado.
- Relativizar otras cosas que ocurren en la vida cotidiana. Para una tremendista como yo, en la que los grises a veces brillan por su ausencia ( sí, soy psicóloga …tiriririi)tu bebé, su salud y tu familia se colocan indiscutiblemente en el orden uno de jerarquía de prioridades.
- Hacer cosas que nunca pensaste que harías (como planificar unas navidades cuando siempre las odiaste o pensar en que un buen destino vacacional sería Marina D´Or …)
Seguro que hay cosas que se me han pasado, se aceptan comentarios!!
Un besico y gracias por dedicar un ratito de vuestro tiempo.
Irene
Que razon tienes!! Es como leer lo que me ha ido pasando (y no solo el olor a bebe jejejej!!)y lo estoy viviendo x segunda vez!!Y esque son la algria de la casa. Que hariamos sin ellos en esos momentos dificiles.....Sigue escribiendo que me encanta! !!!!!
ResponderEliminarNo lo voy a decir jajaja....imaginatelo.
ResponderEliminar¿y las compras? Se acabaron los caprichines.... Todo para los pitufos...
venga, animo, esperando la siguiente entrega...
Natalia:
ResponderEliminar Me encanta. Lo dicho, un análisis muy bueno. Solo añadir el momento despertador. Ya sean las 5 ó las 7. Ver esa sonrisota y que se olvide aquellas noches del tirón. El momento fin de semana. Donde los trastos salen x todos los lados del coche y siempre olvidas algo importante. Y el momento remember. Donde recuperas viejas amistades compartiendo la alegría de verlos crecer y pierdes otras, enseñandote que no todas son verdaderas.
Añadiria la paciencia k se adquiere con todo, dando potitos, pures, bañandolo,vistiendole( escribiendo un comentario n un blog....... ) pero me encanta!!! Esperando nueva entrada, animo cariño k lo estas haciendo genial!!!
ResponderEliminarUps el de antes era yo ( dani )
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