lunes, 24 de noviembre de 2014

Cosas útiles VS. Cosas inútiles (que compramos cuando nos embarazamos)


Buenas!

Estaba deseando escribir un post que tratase de esto, ya que cuando nos embarazamos nos meten por los ojos miles de necesidades que realmente no son tan necesarias como dicen...Lo que implica desembolso de dinero y ocupación de metros en casa (bendito segundamano para compra- venta). No pretendo ofender a nadie, la lista está hecha en función de nuestra experiencia personal.


  • COSAS ÚTILES.  "El que va, lo ve" y cada es un mundo, pero para nosotros han sido imprescindibles los siguientes artículos (6):


- El fular y mochila de porteo ergonómica:  Habitualmente le hemos porteado los dos, y casi en el 70% de las ocasiones ha acabado dormido. Va muy tranquilo, cómodo y cerquita nuestra, lo que permite una respuesta rápida a sus necesidades. Ahora que es más mayor en ocasiones le ponemos en la espalda y disfruta un montón de esta nueva perspectiva.

- El cojín de lactancia: una buena inversión durante el embarazo. Compramos uno de Jané. Durante el embarazo lo utilizaba para dormir, al principio de la lactancia para apoyar al peque y una vez instaurada le pusimos la funda y poníamos ahí a Lucas en el sofá para jugar con él o una vez se dormía.

- Trona para comer: Hasta que la tuvimos Lucas siempre, siempre, siempre estaba en brazos nuestra en la hora de la comida. Volver a comer con dos manos, mientras él está en la trona y es partícipe de la comida ( le damos a probar, jugamos  con él, experimenta con comida y juguete y nos acompañamos mutuamente).

- Ozolive: es un aceite de origen vegetal de venta en farmacias, que nos ha ido fabuloso. (Está fabricado en Pinto por una empresa pequeña). En estos casi 10 meses , hemos pasado como todos los niños, por épocas de descomposición, salida de dientes,etc....no ha habido un día en que el peque haya tenido el culete irritado.

- Arrullos: tuvimos la suerte de que una de las abuelas del heredero hizo varios y le hemos dado mucho uso, para salir siempre de casa, el coche, la siesta..

- Sacaleches y pezoneras: la subida de la leche, como bien dicen, es complicadilla. En nuestro caso, por un error en la organización, comió dos veces del mismo pecho y el otro se me puso bastante cargado...como era tan pequeño, no lo vaciaba y con ayuda del sacaleches conseguimos aliviar. No obstante, yo el sacaleches no lo compraría hasta que se percibiera su necesidad ( porque se puede comprar en cualquier momento y puede ser una inversión innecesaria).



  • COSAS INÚTILES. (Nuestro uso ha sido semi-nulo o nulo totalmente).
- Chupetes: En mi desconocimiento, pensaba que todos los niños usaban chupete...además, es un regalo muy recurrido, con esos chupeteros tan divinos que hay. Pues nada, Lucas nunca lo quiso, y tampoco insistimos...No son necesarios, aunque sí puede ser una herramienta útil en función del niño/a.

- Minicuna: Lucas tampoco la quería, le gustaba dormir cerquita nuestra, y además no veía por los laterales porque eran de tela...así que un gasto inútil

- Capazo del carro: mi chico tampoco quería capazo, ir tumbado boca arriba .. como que no.Lo utilizamos en dos ocasiones y acabamos con el carro vacío y el crío en brazos... así que lo desechamos rápidamente.

- Crema hidratante para bebés: ni lo hemos utilizado...desde el primer momento nos fue bien el aceite Ozolive y con eso nos hemos quedado. Así que los 5-6 botes que tenemos, ya veremos cómo los utiliamos.

- Hamaca: Lucas siempre estaba encima nuestra, le gustaba ver, pero no desde una hamaca separado de nosotros.

- Pretender tener totalmente montada la habitación del bebé: es verdad que hace mucha ilusión preparar todo para la llegada del heredero, no obstante, luego te das cuenta del escaso uso que se le da. Lucas sigue en nuestra habitación y va a hacer 10 meses, así que tantas prisas por tener montado todo ....no han servido de mucho (cortinas, pintura,....).

Si el post puede ayudar a alguien a relativizar las compras a realizar...fenomenal!

Un besin,


Irene

martes, 23 de septiembre de 2014

Cosas molonas que descubrimos al ser padres


¡Buenas! Mi intención era escribir una entrada semanal, es más, hay una entrada en proceso de las clases de preparación al parto, en unos días estará lista.

Lucas está liado con la salida de sus primeros dientes y el tiempo escasea, pero me apetecía escribir sobre aspectos muy positivos que nos ha enseñado/ regalado mi enano en estos pocos meses…

Algunas cosas que nos han pasado en estos casi 8 meses...
  • Adiós vergüenza en las situaciones sociales. En el supermercado, en la piscina, en el banco… da igual donde estés, tu hijo y sus necesidades son lo primero. Así podemos dar de mamar, cantar, bailar, escondernos o jugar al " willie wonka". Hasta nos la hemos jugado en el Primark conociendo sus antecedentes de echar a mamás lactantes.
  • Podrás cantar mal, como es mi caso, no importa. .. la gente no te mira a ti, sino al bebé. Es lo bueno de haber pasado a un segundo plano, en todos los sentidos, nadie te escucha, miran la cara que pone tu lechón de felicidad cuando te escucha.
  • Oler a bebé. Me percaté a raíz del comentario de mi amiga Merche, muchas veces vamos corriendo y se nos pasan los detalles pequeños. Es cierto, después de portear al enano, tu ropa huele a él. También las sábanas de la cama. Es indescriptible acercarte al enano mientras duerme y aspirar su fragancia (parezco el psicópata de " el perfume" xo nada más lejos de la realidad, seguro que quien ha tenido un bebé cerca comprende esa sensación). Es cierto, hasta la caca que hace te huele bien, y la discriminas a metros de distancia… 
  • Por muy gris que amanezca, veas las (malas)noticias, te digan algo que te siente mal…da igual, él siempre te hará sonreír y olvidarte de las penas e inconvenientes. Es un amor incondicional, y él te buscará, te provocará, te pondrá en una tesitura en que sonríes o sonríes, no hay otra opción.
  • Sentir que eres importante cuando te ve, sonríe, patalea y aletea. Es cierto, tu bebé ya te reconoce y nada más verte, cambia la expresión facial, sonríe y te echa los bazos (yo no me veo la cara de boba al verle cuando llego de trabajar, pero no me resisto a decirle alguna tontá a modo de saludo).
  • Hablar con el bebé de tus reflexiones vitales y sentir que alguien te escucha. En mi caso, le hablo mucho cuando vamos en el coche, comento con él las noticias, el tráfico, el loco que nos adelanta, el tiempo o lo que ha hecho el Atleti el fin de semana.
  • Portearle mientras le acaricias los pinrreles. En verano descalzo, ahora con sus calcetines… Portear es un placer que te permite el contacto directo y continuo con él…beneficioso para ambos, sin duda.
  • Bailar, desde los payasos de la tele o el oso traposo, pasando por un pasodoble (sí, esto le encanta) hasta lo que ponen en Rock FM “El pirata y su banda”. Una cosa está clara, este compañero de baile no te pisa.

  • Empapar el baño enseñándole a chapotear, no importa lo que se moje, ya se fregará, el momento de disfrute es total y no se va a romper por una nimiedad…( aclaro: siempre con seguridad, claro).
  • Bañarte con él. Lucas cuando nació el momento baño no era precisamente relajante, lloraba y lloraba. Una mamá en clase de preparación al parto comentó que a su peque le pasaba lo mismo y haciendo caso de su consejo, las primeras semanas nos bañábamos juntos, piel con piel…poco a poco se fue habituando al agua, ahora se baña con papá y disfrutan mucho de su momento “chapoteo”.

  • Si no lo conocías, o te costaba, ahora no lo hará. Compartirás: tu colchón, tu postre, tu agua, a tu pareja…No te costará en absoluto.

  •  Apreciar lo que crece cuando alguna prenda le queda raquítica. A nosotros nos pasó con una sudadera de "Cars" roja que a mí me encantaba, por tanto, llevaba a menudo.
  • Exprimir los minutos del día, minimizar las pérdidas de tiempo. Antes podía echar horas en Facebook, leyendo o viendo la televisión. Ahora ves Facebook por el móvil, lees cuando duerme( habitualmente libros relacionados con la crianza) y la televisión la ponemos en momentos puntuales. 

  •  Observar como mejora su coordinación, te parecerá increíble que se gire, se mantenga sentado o te acaricie la cara (esto último es lo más).
  •  Conocer el mejor sonido del mundo....sus carcajadas. Imagino que el momento en que diga “mamá”, “papá”, será la pera…pero aún no ha llegado.

  • Relativizar otras cosas que ocurren en la vida cotidiana. Para una tremendista como yo, en la que los grises a veces brillan por su ausencia ( sí, soy psicóloga …tiriririi)tu bebé, su salud y tu familia se colocan indiscutiblemente en el orden uno de jerarquía de prioridades.
  • Hacer cosas que nunca pensaste que harías (como planificar unas navidades cuando siempre las odiaste o pensar en que un buen destino vacacional sería Marina D´Or …)

Seguro que hay cosas que se me han pasado, se aceptan comentarios!!


Un besico y gracias por dedicar un ratito de vuestro tiempo.


 Irene



domingo, 7 de septiembre de 2014

¡Estamos embarazados!

Creo que para el inicio del Blog...nada mejor que empezar por un principio.....¿Cómo pasaron esos 9 meses? Largos, intensos, con nervios, con ganas de coger una máquina y adelantarnos varias semanas o de parar el tiempo...


Una noche de Junio de 2013, después de cenar unas pizzas y tras varias semanas rarunas, decidimos hacernos la prueba de embarazo. Salieron dos rayas rosas que cambiarían nuestra vida para siempre: íbamos a ser padres. ¿Padres? Un concepto amplio pero que nada más ver el resultado del test de embarazo acongoja y aparecen dudas del tipo..".¿¿si las plantas me duran dos semanas vivas, cómo voy a criar a un churumbel?", "¿si me dan asco todos los olores, voy a tener arcadas cada vez que mi hij@ se cague?", "¡nunca he cambiado un pañal! Necesito un tutorial en youtube¿?". Imagino que la mayoría de las primerizas tenemos dudas similares, pero tú, mujer con un Bichin dentro, te crees que eres la única a la que le pasan estas cosas por la cabeza... La foto relata muy bien el estado de confusión en el que estábamos....


Lo primero que hicimos, por descontado, fue ir a ver a los futuros abuelos para darles la noticia, ellos lo recibieron con prudencia, alegres, pero nada de abrir una botella de champagne o llantos desmesurados como ocurre en las películas. Besos, abrazos, enhorabuenas y sugerencias de nombre..."¡¡¿Teofilín¿?!! Tú lo flipas, papá.."   Quedaban muchos meses por delante y creo que ninguno éramos muy conscientes de lo que esas "dos rayitas"implicaban. Después llamamos a los tíos y a los amigos más cercanos y Lucas pasó a llamarse: "Bebote", "Garbancito", quedándose finalmente con "Bichin" hasta que supimos que su género sería masculino.

El embarazo, ahora que Lucas tiene 7 meses, parece que queda muy lejano, pero se hace largo, muy, muy pero que muuuy largo.

Comenzamos las rutinas de médico de cabecera, matrona, ginecólogos, clases de preparación al parto, leer mucho, preguntar más, adecentar la habitación del enano y hacernos ideas poco acertadas acerca de cómo criaríamos a nuestro hijo.

A las clases de preparación al parto íbamos con papel y lápiz para anotar las cosas importantes y preguntar sobre dudas, ahí escuché por primera vez quien era Carlos González y términos como "colecho",  "mastitis"; "liga de la leche", " porteo". Haré una entrada de esta experiencia más adelante, porque nos pasaron cosas bastante divertidas ahí.

Volví loco a mi marido con médicos, ginecólogos, ecografías....recorrimos tres médicos privados y finalmente nos decantamos por la sanidad pública. Uno era un señor mayor que parecía que tenía principio de demencia o déficit de atención...preguntándonos hasta cuatro veces en la consulta de cuántas semanas estaba embarazada y dándonos la mano otras tantas veces. Otro me dijo abiertamente que había atendido muchos partos ya y que estaba cansado, especificando que si me ponía de parto por la noche, él no acudiría. El tercero era un hombre joven, atractivo e intimidatorio que ni de coña quería que me atendiera el día "D", ¿quién querría que le atendiera un clon de C.Grey el día del parto? Yo desde luego , no.
 
El día de la ecografía 3D - pagada- es especialmente emocionante, porque se puede ver al retoño sin prisas, escuchar sus latidos, te llevas un vídeo que verás 100 veces con familiares y amigos,  encima te hacen la pelota durante la hora que estás allí viendo al Bichín ( que qué guapo es, que qué espabilado, que cuánto se parece a los padres...tu encima, sales superorgullosa del Bichín, lo bien hecho que está y de tí misma de la consulta...y con alrededor de 100e menos en la cuenta bancaria).

Otro dilema era a qué hospital acudir, ya que podíamos elegir entre tres. Nos dejamos asesorar por experiencias y medios-Finalmente, en el sexto mes de embarazo, nos decidimos por el que tenía UCI pediátrica porque me daba tanto miedo el parto que quería tener cerca los máximos recursos posibles.

Una idea absurda que mantenía es que apenas se me notaba el embarazo y yo ¿yo? no tenía cambios de humor a lo que mi chico siempre decía " nooo, claro que no, tú lo estás llevando genial cariño".

 
Durante los 9 meses me mantuve activa porque por razones ajenas a mí dejé de trabajar a las 20 semanas, así que aproveché para hacer un máster y seguir yendo al gimnasio. A partir del sexto mes dejé el aguagym para dedicarme al pilates y paseos, actividades que realicé hasta el día antes. Los paseos merecen una mención especial, mi marido decía..."- vaaaaamos, Irene....- No, no quiero, estoy cansada ( acompañado de pucheros), pero no me dio cuartel y vaya si se lo agradezco... 

¡Hasta la próxima!


Irene